La noche que ningún argentino quería que llegara finalmente se hizo realidad. Lionel Messi jugó su último partido con la Selección Argentina en el país y tuvo la despedida que merecía: victoria 3-0 ante Benín, gol, asistencias, lágrimas y una ovación inolvidable de un Monumental colmado.
Después de más de dos décadas defendiendo la camiseta argentina, el capitán cerró su historia con la Albiceleste ante más de 85.000 personas que se acercaron al estadio para acompañarlo en una jornada que quedará para siempre en la memoria del fútbol argentino.
Desde antes del comienzo del encuentro ya se podía sentir que no era una noche más. Messi salió a realizar la entrada en calor y recibió una ovación enorme. Luego, durante el Himno Nacional, el rosarino no pudo contener las lágrimas mientras estaba acompañado por sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro.
El homenaje continuó una vez que comenzó el partido. En el minuto 10, el árbitro detuvo el juego y todo el Monumental se puso de pie para despedir al número 10. Las tribunas se llenaron de aplausos, cantos y fuegos artificiales en uno de los momentos más emocionantes de la noche.
Una despedida a la altura del capitán
En lo futbolístico, Argentina también tuvo una noche perfecta. El equipo dirigido por Lionel Scaloni se impuso 3-0 ante Benín, con una actuación en la que Messi fue protagonista absoluto.
El primer gol llegó a los 48 minutos. Messi ejecutó un córner y encontró la cabeza de Nicolás Otamendi, que puso el 1-0 y festejó abrazado al capitán. El defensor también disputó su último partido con la Selección.
A los 61 minutos apareció Nicolás Paz, que sacó un remate desde afuera del área para marcar el segundo y ampliar la ventaja.
Y faltaba el momento que todos estaban esperando.
A los 70 minutos, Messi tuvo la posibilidad de marcar desde el punto penal. El capitán tomó la pelota, respiró, acomodó el remate y convirtió para poner el 3-0 definitivo. Fue su gol número 126 con la Selección Argentina, el último de una historia que comenzó en 2005.
Además de su gol, Messi terminó la noche con dos asistencias, participando directamente en los tres tantos del equipo.
El último partido, los últimos minutos
Con el encuentro ya definido, cada minuto comenzó a sentirse diferente. Cada toque de Messi era seguido por una ovación y cada vez que el reloj avanzaba, los hinchas eran conscientes de que quedaba menos tiempo para verlo con la camiseta argentina.
La última jugada también tuvo al capitán como protagonista. Messi ejecutó un tiro libre en los minutos finales y, poco después, llegó el pitazo definitivo.
El árbitro se acercó al rosarino y le entregó la pelota del partido. Los jugadores de Argentina y Benín se acercaron para saludarlo, mientras en las tribunas comenzaba otra gran ovación.
Una despedida inolvidable
Después del partido, la emoción continuó. El Monumental fue escenario de un espectáculo de drones, luces y homenajes especialmente preparados para el capitán. La imagen de Messi y la camiseta número 10 aparecieron en el cielo del estadio, mientras los hinchas seguían cantando por su ídolo.
La música también tuvo su lugar en una noche histórica, con diferentes artistas durante la previa y shows después del partido. El cierre estuvo a cargo de Soledad Pastorutti y Ulises Bueno, antes de que Messi tomara el micrófono para hablarle por última vez al público argentino en una cancha.
Después de 21 años, Lionel Messi cerró su historia con la Selección Argentina.
Se va con títulos que marcaron una época, con récords que parecen imposibles de alcanzar y, sobre todo, con el cariño de todo un país.
La Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024 quedarán para siempre como parte de su legado.
Pero quizás el mejor resumen de todo lo que significó Messi para Argentina estuvo en las tribunas del Monumental: miles de personas de pie, emocionadas, cantando su nombre y agradeciéndole por tantos años de felicidad.
El último partido terminó. El último gol también. Pero la historia de Messi con la camiseta argentina será eterna.
Gracias por todo, Leo